La depilación es cuestión de higiene y belleza corporal. A esta práctica habitual en las mujeres occidentales se suman cada vez más hombres. Las hay temporales y permanentes y se escogen según el presupuesto y el umbral de dolor.
¿Bellos sin vellos?
La moda de las minifaldas y las camisas sin mangas vino acompañada de un requerimiento adicional para las mujeres: la depilación. Esta práctica, con vestigios históricos que llegan hasta los hombres de las cavernas y los egipcios, ha evolucionado a tal punto que en la actualidad el asunto no es si depilarse o no sino cuál método escoger.
Se dice que una persona puede llegar a tener cinco millones de vellos en el cuerpo, los cuales crecen, en promedio, unos doce milímetros cada mes. Con excepción de las manos, los labios, algunas partes del área genital y la planta de los pies, el pelo crece en el resto del cuerpo. Pero de donde aparece, suele ser arrancado. Las áreas que con mayor frecuencia se someten a cera caliente y máquinas de afeitar son el abdomen, las axilas, la espalda, el pecho, las cejas, la cara, las piernas, la cabeza y el área púbica. Menos vellos parece ser la ecuación necesaria para ser más bellos.
De esta práctica, algunas veces dolorosa y de cierta forma esclavizante, Laura Restrepo en un escrito para el diario español El País, titulado “Vámonos al diablo”, asegura que no entiende ese “ritual cotidiano y sin embargo indescifrable de ensañarnos contra los pelos que nos crecen en el cuerpo”, mientras que Eduardo Arias en una crónica sobre la depilación con cera se pregunta: “¿Qué pecado cometieron las mujeres para que en nombre de modas y estéticas que les inventan se sientan obligadas a arrancarse los vellos de su cuerpo de esa manera tan drástica?”. Pecado al que se han sumado ahora algunos hombres, además de los tradicionales deportistas (nadadores, ciclistas, patinadores), que decidieron librarse de sus pelos en zonas como la espalda, el abdomen, el pecho y los glúteos.
Un estudio realizado entre 678 mujeres por Merran Toerien, investigadora del Departamento de Sociología de la Universidad de York, en el Reino Unido, demostró que el 98 por ciento se depilaba las axilas, el 93 por ciento las piernas y el 85 por ciento el monte de Venus (pubis). La doctora Heather L. Brannon, especialista en dermatología, dice: “El deseo de remover el exceso de pelo se inicia generalmente en la adolescencia y parece continuar hasta el día en que morimos. Muchas mujeres y hombres tienen la intención de que su único pelo visible sea el del cuero cabelludo, y no en el rostro, las axilas, las piernas, la línea del bikini ni otras partes del cuerpo".
Para escoger: rápido, económico, duradero o doloroso...
La depilación, que empezó en las piernas y las axilas, se extendió después hasta el bigote y la espalda y ha llegado hasta el “depilado brasilero”, procedimiento más profundo y casi total del pubis y considerado uno de los tratamientos de belleza más dolorosos (sin contar, claro está, las cirugías). Gracias a los avances tecnológicos y en dermatología y estética, hoy es posible decidir entre diversas prácticas. Por ello, para quien busca una solución temporal existen en el mercado las cremas depilatorias, las máquinas de afeitar (tradicionales y eléctricas), la cera y el azúcar depilatorio. Pero también, para los más arriesgados, cansados de la visita al esteticista cada mes o de cortarse en nombre de la belleza, existen fórmulas más duraderas como la electrólisis y el láser. El asunto entonces se reduce a una decisión fundamental: ¿qué es mejor: la cera y su eficacia, las depiladoras eléctricas con su perfección, las cremas y su suavidad o las cuchillas y su rapidez?
La cuchilla, la manera más antigua y usada por las mujeres, es la solución más rápida. En su favor está que se puede emplear fácilmente en casa, pero en su contra figura que a lo sumo dura tres o cuatro días. Además no es recomendada para usar en el rostro por la sensibilidad de la piel. También está la opción de la crema depilatoria, rápida, de fácil aplicación y con un efecto de una semana. En el mercado existen productos específicos para depilar cada parte del cuerpo.
La cera caliente, considerada la técnica de depilación más usada en América Latina y Estados Unidos después de la máquina de afeitar, elimina los pelos de raíz. Los resultados son de larga duración (hasta tres semanas), y para las personas que no pueden emplearla (está contraindicada para aquellas con problemas de circulación) existen ceras tibias y frías con el mismo efecto.
Para las piernas, una de las zonas más depiladas por las mujeres además de las axilas y el pubis, existe también la opción de la depiladora eléctrica. Compañías como la holandesa Philips y la alemana Braun han creado aparatos avanzados que gracias a sus discos cerámicos y sus aplicadores de frío alivian el dolor. Su efecto alcanza un mes, y al igual que ocurre con la cera, conforme se práctica con regularidad, los vellos se van debilitando y van apareciendo cada vez más claros. En el mercado también es posible conseguir una depiladora eléctrica especializada en el área del bikini.
Como solución más radical existe la depilación láser que elimina el vello por medio de una luz que atraviesa las capas superficiales de la piel y que absorbe la melanina del folículo. No daña la piel e impide el futuro crecimiento del pelo. Juan R. Zaragoza, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Sevilla, explica: “No cabe duda de que el sistema láser es eficaz como depilación temporal de larga duración. Es cómodo, rápido e indoloro. Debe realizarse con la debida adecuación, es decir, sabiendo que cada tipo de láser, así como la radiación no coherente, tienen unas indicaciones precisas en relación con el tipo de piel, el grosor y color del pelo, la profundidad del folículo, etcétera. En la práctica persiste el factor económico del costo de las unidades y por lo tanto el de las sesiones, que para muchas personas supone una limitación importante en su aplicación”. Pero recientemente se presentó en Europa un aparato que permitirá hacer el procedimiento en la comodidad de la casa y con total seguridad.
La técnica de depilación por láser está prohibida para personas que sufren de epilepsia, soriasis (irritación y enrojecimiento de la piel) y acné severo.
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